El Movimiento Emergente: Soteriología Emergente

2007 Noviembre 24

by Eduardo, SUJETOS A LA ROCA

Como hemos visto en las entradas previas, el movimiento emergente es básicamente una reacción en contra de la iglesia moderna, su formato y sus prácticas.

Pero, cómo plantea el movimiento emergente la doctrina de la salvación? El teólogo Trevor Craigen, en su estudio del libro de Leonard Sweet llamado “The Language of the Emerging Church” no encontró ninguna definición ni explicación con respecto a los términos soteriológicos. No parece extraño, que dentro de su libro, tampoco se encontraran las definiciones sobre la justificación, propiciación, redención, reconciliación, expiación, ni santificación.

Según Craigen un término que le llamó la atención fue “L is for Lost” (P es para Perdido), pues en el contexto bíblico se refiere a aquellas personas que no son salvas y por lo tanto están condenadas. Sweet propone otro significado: los salvos son los que ahora están perdidos y los perdidos son lo que “Dios atesora” (TMSJ 17/1–Fall 2006; 177-190).

Según el pensamiento emergente, la visión del cristiano debe enfocarse en este mundo, debido a que Jesús no se enfocó en la vida después de la muerte. El nacer de nuevo, según dice Tomlinson, y el tener un compromiso con Cristo es importante para el hoy, y no para la eternidad. McLaren también dice con respecto a la frase ‘vida eterna’ en el evangelio de Juan, “ si se refiere a la vida en el cielo después de la muerte, quiere decir que ha sido malinterpretada”.

Según McLaren, la salvación concierne al rescate del mundo y de la humanidad del pecado ahora, se refiere a participar en el reino de Dios ahora. Es decir, la doctrina de la vida eterna ha sido cambiada por la doctrina de la vida presente. No vivimos para la eternidad, según dice la Biblia, sino para el hoy. Pero que dice la Biblia? Veamos algunos pasajes,

“Puesto que todas estas cosas han de ser deshechas, !!cómo no debéis vosotros andar en santa y piadosa manera de vivir, esperando y apresurándoos para la venida del día de Dios, en el cual los cielos, encendiéndose, serán deshechos, y los elementos, siendo quemados, se fundirán! Pero nosotros esperamos, según sus promesas, cielos nuevos y tierra nueva, en los cuales mora la justicia.” 2 Pedro 3: 11-13

“Hermanos, yo mismo no pretendo haberlo ya alcanzado; pero una cosa hago: olvidando ciertamente lo que queda atrás, y extendiéndome a lo que está delante, prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús.” Filipenses 3: 13-14

Pablo, Pedro y el mismo Jesús nos enseñan que debemos mirar siempre hacia el futuro, esta vida pasará. Como dice Pedro, “estas cosas han de ser deshechas”, por ello nuestros cuerpos y la creación gimen, esperando la redención que ha de venir (Romanos 8: 20-25). Nuestra vida presente va a pasar. NO quiero decir que no debemos vivir esta vida a plenitud, sino que debido a lo que sabemos que ocurrirá en el futuro, vivimos con esa alegría y gozo.

Pero el problema con el pensamento emergente es que se han enfocado en el ahora, y han dejado de lado lo que la Biblia ha hecho un tema central: Nuestra futura redención.

Ya hemos visto, en las entradas previas lo que los emergentes piensan de la doctrina de la expiación de Cristo, donde hombres como Steve Chalke y McLaren lo catalogan como ‘abuso infantil cósmico’ y no comprenden como “la teoría de la expiación requiere sufrimiento por parte de un substituto inocente para traer el perdón de pecados’ (McLaren–The Story, pag. 105-6).

Y si en el lenguaje normal de los emergentes no se encuentra bien definida la soteriología, qué podemos pensar de la doctrina del infierno? Ya hemos discutido un poco en las entradas previas, pero para añadir unas palabras a este tema, McLaren concluye en su libro A Generous Orthodoxy que el uso moderno occidental del infierno es muy diferente al uso que le dio Jesús.

Es claro ver porque los emergentes se afianzan al inclusivismo más que al exclusivismo, y abrazan el condicionalismo o la doctrina de la aniquilación como una respuesta de repuesto. Con esto, para decir que el infierno traería la destrucción o extinción y no tormento eterno, pues eso es impensable en la mente emergente.
Para concluír con esta serie, debemos saber que a través de la historia, la verdad de la Palabra de Dios ha sido resistida por la humanidad, queriendo moldearla para hacerla más agradable a los hombres. Pero debemos saber que la visión del mundo del creyente se basa en lo que Dios nos ha revelado, pues Él conoce todas las cosas y todo lo hace de acuerdo a Su voluntad. Pablo dijo,

“Mirad que nadie os engañe por medio de filosofías y huecas sutilezas, según las tradiciones de los hombres, conforme a los rudimentos del mundo, y no según Cristo.” Colosenses 2:8

Además el Salmo 1 nos enseña que la sabiduría es basarse en la Palabra de Jehová y no en la sabiduría de los hombres,

“Bienaventurado el varón que no anduvo en consejo de malos, Ni estuvo en camino de pecadores, Ni en silla de escarnecedores se ha sentado; Sino que en la ley de Jehová está su delicia, Y en su ley medita de día y de noche. Será como árbol plantado junto a corrientes de aguas, Que da su fruto en su tiempo, Y su hoja no cae; Y todo lo que hace, prosperará. No así los malos, Que son como el tamo que arrebata el viento. Por tanto, no se levantarán los malos en el juicio, Ni los pecadores en la congregación de los justos.Porque Jehová conoce el camino de los justos; Mas la senda de los malos perecerá.” Salmo 1: 1-6

Debemos ser prudentes y medir a todos los maestros según la palabra de Dios, sigamos a aquellos que están llenos de sabiduría, es decir a los temerosos de Dios, y alejémonos de aquellos que no tienen temor de Dios, pues sus enseñanzas llevan a la muerte.

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